DESARROLLO INTEGRAL DEL MEDIO RURAL /
DESARROLLO INTEGRAL DEL MEDIO RURAL /
- Mexico Fondo de Cultura Económica 1976
- 160 Ilustraciones 14x22 cm
- SERIE .
Fondo de Cultura Económica
INDICE
Reconocimientos
I. Introducción •
¿ Puede hacerse algo?, 9; Los propósitos del ensuyo, 11; Las perspectivas del autor, 14; Una mirada a la planeación y la programación en México, 18; Consideraciones éticas, 23
II. Las primeras etapas del PIDER .
Las dimensiones del problema, 29; La discrepancia entre la organización del gobierno y el desarrollo agrícola, 35; Antecedentes del PIDER, 43; Objetivos, 46; Escala, 49; Organización y metodología durante 1973, 51
7
9
28
III. La comunidad como unidad de desarrollo •
La micro-región y la comunidad, 57; La comunidad como
siste-
ma, 58; Problemas y beneficios de promover la organización de la comunidad, 60
IV. Dos modelos contradictorios de desarrollo rural
Modelo A: Desarrollo de "arriba hacia abajo". Control nacional,
66; Modelo B: Desarrollo de "abajo hacia arriba". "Desarrollo mediante revolución", 71
57
65
V. La transacción del PIDER. Modelo C: Paternalismo mo-
77
derno
La tarea, 77; Participación: Intención y realidad, 78; Restricciones estructurales y culturales, 84; Pronóstico, 88
VI. PIDER en transacción: un modelo de negociación para
el desarrollo de la comunidad .
Los elementos de un modelo de negociación, 91; El programa de desarrollo de la comunidad (PDC), 93; Planeación conjunta, 95;
Una relación contractual entre la dependencia y la comunidad, 97;
La practicabilidad del modelo D, 98; Cambios en el PIDER, 101 VII. Un modelo de planeación conjunta para desarrollo na-
cional
90
106
159
INSTITUTO TEG. REG. TLALNEPANTLA
I. INTRODUCCIÓN
¿Puede hacerse algo?
¿Cómo puede el gobierno de un país en desarrollo iniciar un proceso de desarrollo rural que se mantenga por sí solo?
¿Cómo puede lograrse que las inversiones en desarrollo rural tengan efectos multiplicadores? ¿Qué puede hacerse con una situación en la que el ingreso medio per capita de la población muestra tendencias alentadoras de crecimiento mientras existen, al mismo tiempo, áreas relativamente extensas de agricultura de subsistencia donde la gente se vuelve cada vez más pobre, en términos relativos, y en muchos casos en términos absolutos? ¿Cómo puede garantizarse que los beneficios de un programa de desarrollo lleguen realmente a la población que se desea atender sin que se queden en manos de los intermediarios o de los caciques locales?1
Preguntas como éstas —y se pueden formular docenas— se plantean en la mayoría de los países del Tercer Mundo.
Se han dado muchas batallas por la independencia política y muchas se han ganado, pero la independencia económica es
1 De acuerdo con la Asociación Mexicana de Consultores en Mercadotecnia,
"existen cinco o seis intermediarios responsables de las diferencias en el rango de 500 a 600 %, entre lo que el campesino recibe y lo que el consumidor paga por la comida. Estas cifras son continuamente objetadas sobre todo por los intermediarios. Pero aun cuando la diferencia entre lo que recibe el campesino y lo que paga el consumidor fuera la mitad de lo dicho por la Asocia-ción, los expertos agricolas del gobierno sienten que el campesino obtendría grandes beneficios si se encuentra un camino más directo (a través de cooperativas de mercadeo por ejemplo), entre la gente consumidora y los campesinos productores" (tomado de Lloyd's Mexican Economic Report de enero de 1975, pp. 2 y 3).
Otro escritor reporta que en agosto de 1971 los campesinos de la Sierra Norte de Puebla recibían 16 centavos por un kilo de aguacates que se vendia a 12 pesos en los supermercados de México, un margen de no menos
LCC
Fondo de Cultura Económica
INDICE
Reconocimientos
I. Introducción •
¿ Puede hacerse algo?, 9; Los propósitos del ensuyo, 11; Las perspectivas del autor, 14; Una mirada a la planeación y la programación en México, 18; Consideraciones éticas, 23
II. Las primeras etapas del PIDER .
Las dimensiones del problema, 29; La discrepancia entre la organización del gobierno y el desarrollo agrícola, 35; Antecedentes del PIDER, 43; Objetivos, 46; Escala, 49; Organización y metodología durante 1973, 51
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III. La comunidad como unidad de desarrollo •
La micro-región y la comunidad, 57; La comunidad como
siste-
ma, 58; Problemas y beneficios de promover la organización de la comunidad, 60
IV. Dos modelos contradictorios de desarrollo rural
Modelo A: Desarrollo de "arriba hacia abajo". Control nacional,
66; Modelo B: Desarrollo de "abajo hacia arriba". "Desarrollo mediante revolución", 71
57
65
V. La transacción del PIDER. Modelo C: Paternalismo mo-
77
derno
La tarea, 77; Participación: Intención y realidad, 78; Restricciones estructurales y culturales, 84; Pronóstico, 88
VI. PIDER en transacción: un modelo de negociación para
el desarrollo de la comunidad .
Los elementos de un modelo de negociación, 91; El programa de desarrollo de la comunidad (PDC), 93; Planeación conjunta, 95;
Una relación contractual entre la dependencia y la comunidad, 97;
La practicabilidad del modelo D, 98; Cambios en el PIDER, 101 VII. Un modelo de planeación conjunta para desarrollo na-
cional
90
106
159
INSTITUTO TEG. REG. TLALNEPANTLA
I. INTRODUCCIÓN
¿Puede hacerse algo?
¿Cómo puede el gobierno de un país en desarrollo iniciar un proceso de desarrollo rural que se mantenga por sí solo?
¿Cómo puede lograrse que las inversiones en desarrollo rural tengan efectos multiplicadores? ¿Qué puede hacerse con una situación en la que el ingreso medio per capita de la población muestra tendencias alentadoras de crecimiento mientras existen, al mismo tiempo, áreas relativamente extensas de agricultura de subsistencia donde la gente se vuelve cada vez más pobre, en términos relativos, y en muchos casos en términos absolutos? ¿Cómo puede garantizarse que los beneficios de un programa de desarrollo lleguen realmente a la población que se desea atender sin que se queden en manos de los intermediarios o de los caciques locales?1
Preguntas como éstas —y se pueden formular docenas— se plantean en la mayoría de los países del Tercer Mundo.
Se han dado muchas batallas por la independencia política y muchas se han ganado, pero la independencia económica es
1 De acuerdo con la Asociación Mexicana de Consultores en Mercadotecnia,
"existen cinco o seis intermediarios responsables de las diferencias en el rango de 500 a 600 %, entre lo que el campesino recibe y lo que el consumidor paga por la comida. Estas cifras son continuamente objetadas sobre todo por los intermediarios. Pero aun cuando la diferencia entre lo que recibe el campesino y lo que paga el consumidor fuera la mitad de lo dicho por la Asocia-ción, los expertos agricolas del gobierno sienten que el campesino obtendría grandes beneficios si se encuentra un camino más directo (a través de cooperativas de mercadeo por ejemplo), entre la gente consumidora y los campesinos productores" (tomado de Lloyd's Mexican Economic Report de enero de 1975, pp. 2 y 3).
Otro escritor reporta que en agosto de 1971 los campesinos de la Sierra Norte de Puebla recibían 16 centavos por un kilo de aguacates que se vendia a 12 pesos en los supermercados de México, un margen de no menos
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