| 000 | 02741cam a22001814a 4500 | ||
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| 040 | _cGAMADERO 2 | ||
| 245 | 0 | 0 | _aEL ASTILLERO / |
| 260 | 3 |
_aEspaña _bSalvat Editores 1970 _c1971 |
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| 300 |
_a158 _c13x18 cm |
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| 490 | 0 | _aSERIE | |
| 504 | _aSalvat Editores 1970 | ||
| 505 | _aINDICE Prólogo de José Donoso . Santa María - I El astillero - I La glorieta - I El astillero - II La glorieta - II . La casilla - I La glorieta - III / La casilla - El astillero - III / La casilla - III El astillero - IV / La casilla - IV Santa María - II. Santa María - III Santa María - IV El astillero - V . La casilla - V . La glorieta - IV / La casilla - VI El astillero - VI. Santa María - V. El astillero - VII / La glorieta - V / La casa - I / La ca- | ||
| 520 | _aPROLOGO Es muy probable que los premios literarios hayan sido creados por algún demiurgo sarcástico para subrayar la carcajada con que el tiempo se venga de las certidumbres. En todo caso, los premios sirven para otear desde ellos el panorama, y, avergon-zado, uno se pregunta cómo es posible que, lo que hoy parece tan evidente, ayer pudo parecer siquiera dudoso. Ejemplar en cambios de perspectiva dentro de la literatura latinoamericana fue el concurso internacional de 1941, al que se presentaron el peruano Ciro Alegría y el uruguayo Juan Carlos Onetti, ambos de 1909. El peruano se llevó el premio, con gran tralalá de de-claraciones, periplos de conferenciantes intercontinentales y el beneplácito general para la nueva novela latinoamericana, que no temía examinar la realidad vernácula y denunciar errores y cruel-dades. Pero nuestra literatura, por ansiosa, por vital, por atrope-llada, es riquísima en omisiones, en escamoteos, en aparecidos y desaparecidos, en terremotos que bruscamente alteran la perspec-tiva: como resultado de una de estas catástrojes, el polvo ha ido cubriendo a Ciro Alegría hasta casi sepultar al vencedor, mientras Onetti, actual, flamante, sale tardiamente del territorio silencioso donde estuvo incubando los doce libros de ficción que constituyen su obra, para avanzar a alinearse junto a sus compañeros de generación, Cortázar, Lezama Lima, Rulfo, Sábato. No es difícil comprender por qué premiaron a Ciro Alegría y no a Onetti. La novela del peruano, realista, catastro de des-gracias, injusticias, costumbres y paisajes, configura un cul-de-sac en que agoniza la vieja tradición de la novela latinoamerica. na: hace romanticismo bajo el disfraz de realismo, al tomar par- 11 | ||
| 526 | _aIngeniería en Administración | ||
| 942 |
_2lcc _cLIB _e1era _n0 |
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_a1261 _bJenny Viridiana Quiroz Linares _c1261 _dJenny Viridiana Quiroz Linares |
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