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040 _cGAMADERO 2
050 0 0 _aLCC
245 0 0 _aINTRODUCCION A LA HISTORIA NIVERSAL (Al-Muqaddmah) /
260 3 _aMexico
_bFondo de Cultura Economica
_c1977
300 _a1166
_c16x25 cm
490 0 _aSERIE
504 _aFondo de Cultura Económica
505 _aÍNDICE Prefacio Estudio preliminar I. Noticia biográfica del autor II. Estructura y contenido de los "Mugaddimah" III. La filosofía de la historia . a. Generalidades, 14; b. La ciencia nueva, 15; c. La historia como ciencia, 18; d. Las leyes del acontecer histórico, 20; e. La filosofa de la decadencia, 24. IV. Las ediciones de los "Mugaddimah" y la presente edición Apéndice I. Autobiogratía • Advertencia . ... . . • Reseña sobre mi familia, 32; De mis abuelos en España, 34; De mis abuelos en África, 37; De mi educación, 41; Caigo en desgracia ante el sultán Abu Inan, 5l; El sultán Abu Salem me nombra secretario de Estado y director de cancillería, 52; De mi viaje a España, 56; De mi viaje de España a Bujía, en donde me convierto en hadjib con una autoridad absoluta, 59; Paso al servicio del sultán Abu Hammu, señor de Telmosan, 60; Adopto el partido del sultán Abd-el-Aziz, soberano del Magreb (Marruecos), 65; Vuelvo al Magreb-el-Aqsa, 68; Hago un segundo viaje a España, luego vuelvo a Tel-mosan, de donde paso con los árabes nómadas. Fijo mi residencia entre los Aulad Arif, 71; Regreso a Túnez, cerca del sultán Abul Abbas, y en esa ciudad me establezco, 72; Me traslado a Oriente y desempeño las funciones de cadí en El Cairo, 75; Salgo para la peregrinación, 81 DISCURSO SOBRE LA HISTORIA UNIVERSAL AL-MUgADDIMAH
520 _aPREFACIO Poco asequibles y difíciles de encontrar han sido en nuestro idioma las obras clásicas de la historiogralia universal. Salvo esporádicas y, por lo general, elímeras tentativas de dar en castellano traducciones fidedignas de los gran-historiadores y dejando aparte las espléndidas ediciones españolas de autores clásicos hechas en los siglos xvi y xviI tales como las de Tucídides la actitud más general de los editores ha sido la de dejar de lado y Tipresión de obras que ellos consideriton, a sido la de diarisea ao lenguas extranjeras o bien a traducciones al castellano hechas en el siglo pasado. Obras clásicas como las de Gibbon o Robertson son totalmente inasequibles salvo en inglés o francés o en las deficientes traducciones al ñol hechas en la primera mitad del siglo xix. espa- importancia dentro de la historiografía Aun obras de indiscutible americana o mexicana sólo cono- cieron una primera y única edición que las hacen ser más objeto de curiosidad bibliográfica que de estudio histórico. Sin embargo, no todo ha sido tan poco favorable a los estudios historio-gráficos. Recientemente se han editado, con interesantes prólogos hechos por estudiosos de estos temas, ediciones populares de los principales historiadores griegos y romanos y uno que otro de los siglos xvIII y XIx. Herodoto, Tucidides, César, Polibio, así como Solís o Prescott resultan ya asequibles a los interesados de la historia. Inclusive llegaron a editarse, a iniciativa de la editorial que este libro publica, obras de indudable valía dentro del campo histórico. Voltaire, Ranke, Mommsen, Burckhardt, Gregorovius, Hui-zinga, Pirenne aparecieron en nuestro idioma en magníficas ediciones que empiezan, atinadamente, a ser reimpresas. Sin embargo, una laguna existe en esta generosa tentativa de difundir los textos clásicos de la historia, y no sólo la europea sino también la americana; es la historiografía medieval. Obras como las de Beda el Venerable, Froissart, Procopio o Ana Comneno no han sido vertidas a nuestra lengua. Menos aún lo han sido, salvo en breves fragmentos, las crónicas de la Alta Edad Media y con menor razón las grandes obras de la historiografía islámica. A llenar parte de esa laguna viene la presente historia, considerada desde hace más de un siglo como una obra clásica del pensamiento histórico. Traducida total o parcialmente a casi todos los idiomas cultos ha sido objeto, sobre todo en los últimos cuarenta años, de multitud de estudios. Haciendo eco de esa necesidad de publicar en castellano obras indispensables para el estudio del pensamiento histórico, el Fondo de Cultura Económica propuso la edición de esta obra del historiador árabe Ibn Jaldún. Una serie de circunstancias favorables concurrieron para hacer posible ese proyecto. En primer lugar la localización de la traducción hecha en muchos años de paciente y concienzuda labor por el señor Juan Feres quien
526 _aIngeniería en Administración
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