TY - BOOK TI - CARTAS DE INGLATERRA T2 - SERIE PY - 1953/// CY - México PB - Fondo de Cultura Economica N1 - Fondo de Cultura Económica; INDICE Noticia sobre el autor Prefacio ...... El proceso del capitán Dreyfus . Los fundamentos de la fe . La lección de Extremo Oriente • Dos glorias de la humanidad ... El Congreso y la justicia en el régimen federal Mis conversiones; Ingeniería en Administración N2 - NOTICIA SOBRE EL AUTOR Quien visite en Río de Janeiro la biblioteca de Ruy Barbosa -conservada con cariño por el Gobierno brasileño, en la propia casa en que vivió el ilustre político y escritor- podrá encontrar en las obras de Chateaubriand, entre otras muchas anotaciones, ésta que Ruy señaló, cuidadosamente, con una tira de papel: "Ma vie manque à mon ouvrage: sur la route où le temps m'arre-te, je montre de la main aux junes voyageurs les pierres que j'avais entassées, le sol et le site où je voulais bâtir mon édifice." Chateaubriand se refería a la gran Historia de Francia que anhelaba escribir y que ya no tenía fuerzas para llevar a cabo. Al marcar ese pasaje, repitiendo, al margen, sus palabras iniciales, ¿habrá sentido también Ruy Barbosa que su vida era insuficiente para su obra? He ahí un drama no presentido, una angustia no sospechada en aquel espiritu insaciable de saber, que intentó dominar toda la cultura de su tiempo. Ruy se sentía oprimido, tal vez, por la carga de materiales que había acumulado durante una vida entera consagrada benedictinamente a la reflexión y al es-tudio. ¿Cómo disciplinar todo el inmenso acervo de sus escritos juri-dicos, políticos, filológicos? ¿Cómo dar unidad y forma duradera a una obra tan rica como profusa y fragmentaria? No pertenecía Ruy a ese tipo de eruditos que se complacen en paladear, en la soledad claustral de las bibliotecas, la miel de las viejas culturas. Era una alma ansiosa de comunicarse, tenia la pasión del debate, gustaba de hacer prosélitos, de dar circulación inmediata a sus ideas. Parecia tallado para ser un clerc puro, y sin embargo era hombre de la plaza pública, y de allí la considerable influencia que ejerció en la vida política del Brasil durante cerca de cuatro décadas. Más tribuno que escritor, la necesidad de comunicación debia asumir en él un carácter aún más imperati-vo. No tendría ante si únicamente el vago e hipotético público a quien el escritor imagina que se dirige: debia sentir la presencia física de una multitud vivaz y vibrante que reclamaba su palabra, que pedía sus directivas ER -