LA REVOLUCION CUBANA UNA INTERPRETACION / - Mexico NUESTRO TIEMPO, S. A. 1976 - 172 11x18 cm - SERIE .

NUESTRO TIEMPO, S. A.

INDICE
Presentación
Prólogo de Ruy Mauro Marini
Nota Previa
Nota a la edición mexicana
PRIMERA PARTE
LA GUERRA REVOLUCIONARIA
I. La estrategia insurreccional y su raíz de clase
1. El Moncada: Una concepción de asalto al
poder
2. El programa democrático de 1953
3. El carácter de clase del programa
II. Nuevos intentos de insurrección urbana
1. El ascenso del movimiento popular y el
Granma
a) El asalto al palacio presidencial.
b) La sublevación de la marina.
III. Hacia una revaluación del Movimiento "26 de
Julio'
1. La base social
2. La coherencia entre la estrategia y la organización
IV. La huelga general
1. La concepción de huelga general
4. Huelga general: táctica proletaria
3. La huelga de abril
4. ¿Por qué fracasó la huelga?
V. El movimiento obrero cubano
1. Los primeros pasos
2. En busca del partido
3. La formación del Partido Comunista
4. La estrategia insurreccional del Partido Comunista
5. Nuevo ascenso y descenso del movimiento

PRESENTACION
La revolución cubana, su proceso irreversible, es algo ya sustraído al terreno de la duda o la conjetura: los hechos de su desarrollo —los cuales admiten y exigen análisis y estudio—, y los adversos a los que se enfrentó y se enfrenta victoriosamente, permiten la contundencia de la inicial afir-mación. Diferente es el campo de las interpretaciones del cómo, el modo, el método, la estrategia y la táctica; en ma del lapso gestatorio de la situación revolucionaria y la actividad consecuente que pudo llevarla al cabo del triunfo.
Este campo, lleno de complejidades, de malezas ideológicas, de interpretaciones parciales unas veces, voluntaristas otras, necesita un constante desbroce. A esta tarea se ha dedicado, armada de un buen instrumental teórico y metodológico, la investigadora Vania Bambirra. Resultado de esa labor es La Revolución Cubana. Una reinterpretación, libro cuyo aval revolucionario lo dio, paradójicamente, la junta militar de Chile al quemar la edición a los pocos momentos de haber salido de las prensas, en pleno golpe gorilesco.
Nuestro Tiempo lo rescata de las cenizas no por el hecho anecdótico (del fuego asesino mismo de esa junta resurgirá el pueblo chileno), sino por el valor intrínseco de la obra.
Ese valor intrínseco se compone de una compleja discusión del carácter de la revolución cubana; del desvanecimiento de criterios foquistas, aventureristas y espontaneistas, que si formaron un prestigioso traje romántico a la hazaña de Sierra Maestra, muy poco contribuyeron a definir la naturaleza del movimiento ni a ubicarlo sin dogmatismos dentro del marco leninista, ni mucho menos a servir no