MOMO
- 1A EDICION
- ESPAÑA ALFAGUARA 1996
- 255 PG 16CM X 10CM
Momo y su don: Momo es una niña que vive en las afueras de una ciudad moderna y su principal habilidad es escuchar de verdad. Cuando escucha, las personas encuentran sus propias soluciones y redescubren la alegría, convirtiéndose en una figura querida por su comunidad. La llegada de los Hombres Grises: Unos seres misteriosos vestidos de gris, los Hombres Grises, llegan a la ciudad. Se presentan como agentes del Banco de Tiempo y convencen a los adultos de que deben "ahorrar" tiempo, no gastarlo en placeres o descanso, sino depositarlo en la "Caja de Ahorros del Tiempo" para el futuro, prometiendo una vida más próspera. El efecto en la ciudad: Bajo la influencia de los Hombres Grises, la vida se vuelve acelerada, rutinaria y sin imaginación. La gente trabaja sin parar, dejando de disfrutar la vida, el arte o el tiempo con sus seres queridos. Irónicamente, cuanto más tiempo "ahorran", menos tiempo tienen realmente, ya que los Hombres Grises se lo roban para alimentar su existencia. Momo se opone: Momo es inmune a su encanto porque no tiene nada que "ahorrar" y, al escuchar, se da cuenta del engaño. Se convierte en una amenaza para los Hombres Grises, quienes intentan eliminarla. La aventura y la solución: Con la ayuda de la sabia tortuga Casiopea (que ve el futuro) y el Maestro Hora (el dueño del tiempo), Momo viaja al Reino del Tiempo para enfrentarse a los Hombres Grises. Logra derrotarlos y devolver a la humanidad el tiempo que les fue robado, enseñándoles a vivir el presente y valorar cada instante.
Momo, de Michael Ende, cuenta la historia de una niña huérfana con el don de escuchar, que vive en un anfiteatro abandonado y ayuda a la gente a vivir plenamente; pero su vida cambia con la llegada de los Hombres Grises, quienes roban el tiempo de las personas bajo el engaño de "ahorrarlo", volviendo sus vidas grises y sin alegría, hasta que Momo, con ayuda de la tortuga Casiopea y el Maestro Hora, se embarca en una aventura para devolverles su tiempo y detener a los ladrones de tiempo