TY - BOOK TI - Tratado de pedagogía general T2 - Serie SN - 9688045012 AV - LCC PY - 1981/// CY - México PB - SEP/EL ATENEO N1 - Ingeniería en Administración N2 - Prefacio Cuando comenzamos a escribir este Tratado de pedagogla general comprendimos que nos incumbla una doble tarea. La primera consistia cn poner ante los oios de los estudiantes. futuros maestros de la enseñanza pri especia]. maria, secundaria, tếcnica y superior, a quienes la obra estaba mente destinada, un cuadro general del estado de las disciplinas pedagógi- cas en la hora presente. La segunda estribaba en proponer a su reflexión, al mismo iempo que al examen de cuantos se preocupan por los problemas relativos a la formación de la juventud, una doctrina, tan coherente como fuera posible, de la educación en todos sus aspectos. Proyectos contradictorios, dirán algunos inmediatamente. Una revisión de teorías, de investigaciones, de experiencias, debe ser objetiva e imperso- nal. Una doctrina de la educación solo puede ser personal y subjetiva. Con- tradicción más aparente que real, contestaremos nosotros. El hecho de poseer una concepción general de la educación y de su significación filosó fica no debe ser un obstáculo para que se restituya a cada teoría, a cada investigación, a cada experiencia, su valor y su alcance. Pensamos que es posible conciliar la objetividad en la descripción de los hechos con las pre- ferencias personales en la solución de los problemas. Estamos convencidos de que una doctrina de la educación solo puede tener probabilidades de retener la atención si se aplica, ante todo, a comprender, y si trata de inte grar las grandes corrientes de ideas que responden, sin duda, a profundas aspiraciones del mundo contemporáneo. Por último, no podemos pasarnos sin un principio de sistematización como ése, y no hay educador que no lleve consigo, aunque sea implícitamente, una visión general del hombre y de la existencia. En ninguna época las preocupaciones pedagógicas han sido tan gene rales ni tan vivas como en la nuestra. Jamás ha habido tantas publicacio nes ni tan variadas tentativas. No existe una hipótesis -de las que antaño permanecfan encerradas en las teorfas abstractas- que no encuentre campo de aplicación en alguna escuela. Todos los pueblos, no solo de Europa, sinc del mundo, participan en este movimiento. Algunos, a consecuencia de las revoluciones políticas a que se entregaron, han conmovido de arriba abaje el cuerpo de sus instituciones escolares. Hace apenas algunos años la China ER -