Derecho Penal Mexicano
- 1era
- México Porrúa 1935
- 469 Ilustraciones, tablas y graficas. 21x16 cm
- Serie .
PRÓLOGO
DE LA PRIMERA EdiCIÓN DE LA PRIMERA PARTE
En csta pequcña obra, Francisco Gonzalez de la Vexa retrata fiel nente su fisonomia mental, cuyos perfiles son miltiples. Aqut, sin re- serva, se pertenecen el libro al autor y el autor al libro; y el secreto de esa intima fusión reside en que el escrilor, mientras construta la obra, la llevaba consigo, en gérmen, tanto al pulcro ejercicio de su actividad civil como a la cátedra, en la Facultad y en la Escuela Libre. Durante las horas hábiles, y las inhdbiles, desde dos planos que forman ángulos complementarios, cotidianamente asistia ai planteamiento, desarrollo e insolución del problema penal. A ello se deben también la pondera- cion y equilibrio que revela "El Derecho Penal Mexicano. Las auda- cias del estudioso, demasiado sensible, tal vez, a la seducción de la pa- radoja y las posiciones extremas, veianse coartadas en su imprudente anhelo por la mesura y cautela del juzgador.De lo cual resulta, ade- más, que la obra esté dirigida por el sentimiento de la realidad, inme- diatamente aprovechable en la solución del conflicto práctico.
Las doctrinas que nos explica Gonzalez de la Vega han sido con- lrastadas con la diaria experiencia. Desde ese punto de vista, podemos reþutarlas ortodoxas para su dia. No rigen siempre los puntos resolu- tivos de las sentencias; pero en los considerandos a menudo las decla- ra y las examina nuestra moderna judicatura. En este sentido, la obra de Gonzalez de la Vega algo tiene de colectivo. Nuestro momento pe- nal está en ella.
En el estudio del delito de lesiones, con su Tabla de Penas, escru- pulosamente larifadas, y el problema de la intención y la tentativa, ocurriendo, respecto a la primera, la eventualidad del resultado lesivo y la indeterminación del daño punible, en orden de la segunda; er el análisis de los homicidios especialmente sancionados, con singulari- dad el de los adúlteros, y en el comentario de las "Reglas Comunes'. es donde se bone de resalto, con mayor evidencia, la hreocubación pow dar con el desenlace práctico.
Pero el autor no descuida las exigencias académicas, En los prin: cipales capitulos recoge esmeradamente el dato retrospectivo y presen: ta la evolución de los delitos a través de la historia la legislación comparada. Esto, sin embargo, lo hace sin actitud crudita, sino antes