La naturaleza de las Indias Nuevas
La naturaleza de las Indias Nuevas
- 1era
- México Fondo de cultura economica 1975
- 562 Ilustraciones, tablas y graficos 23.5x16 cm
- Serie .
INDICE GENERAL
Nota breliminan [Dos palabras del traductor .
9 11
Primera Parte LA NATURALEZA DE LAS INDIAS NUEVAS
I. Introducción
2. Precursores de la geograffa zoológica 1. La inferioridad de América según Buffon 3. Animales "semejantes y "diversos 4. Significado de ia "diversidad" 5. Eì Nuevo Mundo y el Viejo 6. El indio y la salvacion de los infieles 7. La naturaleza fisica de las Indias
15
15
16
17
19
20
21
23
II.
Cristóbal Colón .
25
1. Primeras reacciones ante la naturaleza americana 2 El "diario' del primer viaje 3. Fauna escasa. flora exuberante . 4. Cuba: diferencias y afinidades con Europa 5. Haití: la isla Española . . 6. El regreso: alucinaciones y misticismo Alvarez Chanca
25
26
29
30
32
34
III. doctor
37
37
39
39
40
4l
Nicola Scillacio
1. Noticias admirativo de segunda mano y chapucerias 2. Estupor 3. Indigenas caníbales
41
46
Michele da Cuneo .
46 47
1. Entusiasmo por la flora 2. Menor interés por la fauna 3. Curiosidades por los indigenas 4. Femnández de Santaella
IV.
42 4t
1. Primera sistematización de la naturaleza americana 2. Plantas, frutas y otros productos [ 555]
V.
I. INTRODUCCIÓN
1. La InFERIORIDAD dE AmiRiCA SEGUN BUfFon
Et PRESENTE studio sobre Oviedo y los primeros descriptores de la natu-
raleza americana nació de las investigaciones acerca de la "debilidad de
América", o sea la tesis de que el continente americano es de alguna ma-
nera_inferior, y más específicamente inmaduro, en comparación con el
mundo antiguo, y que en él la vida animal sufre una degeneración y una
detención de desarrollo. Hegel es el exponente más famoso de esa tesis,
cuya primera formulación científica se remonta a Buffon.
Verdad es que desde mucho antes de Buffon, y puede incluso decirse que
desde el primer contacto de Europa con el Nuevo Mundo, cronistas y via-
jeros habían hablado de aspectos relativamente débiles, o inferiores, de la
naturaleza americana. Pero las condenas o desaprobaciones se habían que
dado en el nivel de lo incidental, de lo episódico, y no se habían extendida
como una maldición sobre todo el continente. Esas observaciones esporá-
dicas debían suministrar materiales a los críticos dieciochescos de América
y de los americanos, materiales y no argumentos, datos de hecho y no teo
rías físicas y geográficas.
En segundo lugar, a los historiadores antiguos y a los primeros naturalis
tas de América les falta el concepto de evolución. Siguiendo la tradición
bíblica y aristotélica, ellos creen en la fijeza de las especies, en la naturaleza
`omo inmovilidad, o como variedad desplegada por completo en el espacio
algo en lo cual no hace presa alguna "'el tácito, infinito andar del tiempo",
Pero cuando Buffon y sus seguidores y adversarios hablan de "inmadurez?"
y de "degeneración" del continente americano, están adoptando conceptos
que implican un concepto evolutivo de la naturaleza, sumergiendo la na-
turaleza en la historia, y sugiriendo un desarrollo truncado en el momento
de nacer o un agotamiento por vejez. La naturaleza se convierte en algo
vivo, fluido, cambiante. Los calificativos aplicados a América cambian asi
de tonoY de color; y, por negativos que sean, dejan a salvo el futuro,
por lo menos. cuando insisten en la irreparable degeneración, proyectan
un
rayo de luz sobre el más remoto pasado del continente.
Pero en otro sentido, que es el de que más se jactaba Buffon, y del
que le hacen más mérito algunos historiadores, su tesis es menos original
de lo que €l crefa. Sin aludir a superioridad o inferioridad de un conti-
nente o del otro, varias veces proclama Buffon decididamente que es él
quien por vez primera ha observado la radical diversidad de la fauna sud
americana respecto de la del Viejo Mundo.' Y extendiendo la jactancia,
1 Dice Buffon de su "descubrimiento": "le plus grand fait, le plus général, le plus in
connu à tous les naturalistes avant moi; ce fait est que les animaux des parties méridiona-
les de l'ancien continent ne se trouvent pas dans le nouveau, et que réciproquement ceus
15
9681600525
LCC
INDICE GENERAL
Nota breliminan [Dos palabras del traductor .
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Primera Parte LA NATURALEZA DE LAS INDIAS NUEVAS
I. Introducción
2. Precursores de la geograffa zoológica 1. La inferioridad de América según Buffon 3. Animales "semejantes y "diversos 4. Significado de ia "diversidad" 5. Eì Nuevo Mundo y el Viejo 6. El indio y la salvacion de los infieles 7. La naturaleza fisica de las Indias
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II.
Cristóbal Colón .
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1. Primeras reacciones ante la naturaleza americana 2 El "diario' del primer viaje 3. Fauna escasa. flora exuberante . 4. Cuba: diferencias y afinidades con Europa 5. Haití: la isla Española . . 6. El regreso: alucinaciones y misticismo Alvarez Chanca
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III. doctor
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Nicola Scillacio
1. Noticias admirativo de segunda mano y chapucerias 2. Estupor 3. Indigenas caníbales
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Michele da Cuneo .
46 47
1. Entusiasmo por la flora 2. Menor interés por la fauna 3. Curiosidades por los indigenas 4. Femnández de Santaella
IV.
42 4t
1. Primera sistematización de la naturaleza americana 2. Plantas, frutas y otros productos [ 555]
V.
I. INTRODUCCIÓN
1. La InFERIORIDAD dE AmiRiCA SEGUN BUfFon
Et PRESENTE studio sobre Oviedo y los primeros descriptores de la natu-
raleza americana nació de las investigaciones acerca de la "debilidad de
América", o sea la tesis de que el continente americano es de alguna ma-
nera_inferior, y más específicamente inmaduro, en comparación con el
mundo antiguo, y que en él la vida animal sufre una degeneración y una
detención de desarrollo. Hegel es el exponente más famoso de esa tesis,
cuya primera formulación científica se remonta a Buffon.
Verdad es que desde mucho antes de Buffon, y puede incluso decirse que
desde el primer contacto de Europa con el Nuevo Mundo, cronistas y via-
jeros habían hablado de aspectos relativamente débiles, o inferiores, de la
naturaleza americana. Pero las condenas o desaprobaciones se habían que
dado en el nivel de lo incidental, de lo episódico, y no se habían extendida
como una maldición sobre todo el continente. Esas observaciones esporá-
dicas debían suministrar materiales a los críticos dieciochescos de América
y de los americanos, materiales y no argumentos, datos de hecho y no teo
rías físicas y geográficas.
En segundo lugar, a los historiadores antiguos y a los primeros naturalis
tas de América les falta el concepto de evolución. Siguiendo la tradición
bíblica y aristotélica, ellos creen en la fijeza de las especies, en la naturaleza
`omo inmovilidad, o como variedad desplegada por completo en el espacio
algo en lo cual no hace presa alguna "'el tácito, infinito andar del tiempo",
Pero cuando Buffon y sus seguidores y adversarios hablan de "inmadurez?"
y de "degeneración" del continente americano, están adoptando conceptos
que implican un concepto evolutivo de la naturaleza, sumergiendo la na-
turaleza en la historia, y sugiriendo un desarrollo truncado en el momento
de nacer o un agotamiento por vejez. La naturaleza se convierte en algo
vivo, fluido, cambiante. Los calificativos aplicados a América cambian asi
de tonoY de color; y, por negativos que sean, dejan a salvo el futuro,
por lo menos. cuando insisten en la irreparable degeneración, proyectan
un
rayo de luz sobre el más remoto pasado del continente.
Pero en otro sentido, que es el de que más se jactaba Buffon, y del
que le hacen más mérito algunos historiadores, su tesis es menos original
de lo que €l crefa. Sin aludir a superioridad o inferioridad de un conti-
nente o del otro, varias veces proclama Buffon decididamente que es él
quien por vez primera ha observado la radical diversidad de la fauna sud
americana respecto de la del Viejo Mundo.' Y extendiendo la jactancia,
1 Dice Buffon de su "descubrimiento": "le plus grand fait, le plus général, le plus in
connu à tous les naturalistes avant moi; ce fait est que les animaux des parties méridiona-
les de l'ancien continent ne se trouvent pas dans le nouveau, et que réciproquement ceus
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