El impresionismo y los inicios de la pintura moderna
El impresionismo y los inicios de la pintura moderna
- 1a
- España Planeta 1938
- 51 Ilustraciones 15x25
- SERIES .
SUMARIO
EL FAUVISTA CREADOR DE LÍNEAS
7 Henri Matisse (Guillaume Apollinaire)
LA EMERGENCIA DEL ESTILO
0 Matisse y la línea
EL MOVIMIENTO DEL COLOR
La mujer, la línea y el volumen
LA DANZA
0 El espacio del negro
7 E1 color de la música
0 Los libros de Matisse
LAS ILUMINACIONES DEL PATRIARCA
CRONOLOGÍA
BIBLIOGRAFÍA
9 14 17 26 29 36 39 42 44 46 49 52 6
MATISSE TUVO UNA VIDA tranquila, rodeado de su familia, si se observa su aspecto sose gado y serio, y su largo retiro. Todo ello lleva a considerar a ur Matisse un poco arrogante y, en definitiva, aburrido,
Tuvo larga vida, y sus 84 años de existencia nos han deja- do en la memoria la imagen austera de un hombre cuyos últi- mos diez años fueron los de un solitario, viejo y enfermo, perc también en la cumbre de la fama, una fama que banalizó su celebridad por la costumbre de saberlo aún vivo. Sin embar- go, en aquellos últimos diez años. el artista concentró su ener- gia en algunos últimos hallazgos que sin duda llevaron el res- plandor de su genio al máximo nivel
Al contrario que Picasso, que quemó la apariencia para intentar apagar, sin aplacarla nunca, una inextinguible sed de instantes reinventados, Matisse encierra en sí mismo, volviendo a empezar continuamente, toda la frescura de una nueva fuente.
84-395-7439-8
LCC
SUMARIO
EL FAUVISTA CREADOR DE LÍNEAS
7 Henri Matisse (Guillaume Apollinaire)
LA EMERGENCIA DEL ESTILO
0 Matisse y la línea
EL MOVIMIENTO DEL COLOR
La mujer, la línea y el volumen
LA DANZA
0 El espacio del negro
7 E1 color de la música
0 Los libros de Matisse
LAS ILUMINACIONES DEL PATRIARCA
CRONOLOGÍA
BIBLIOGRAFÍA
9 14 17 26 29 36 39 42 44 46 49 52 6
MATISSE TUVO UNA VIDA tranquila, rodeado de su familia, si se observa su aspecto sose gado y serio, y su largo retiro. Todo ello lleva a considerar a ur Matisse un poco arrogante y, en definitiva, aburrido,
Tuvo larga vida, y sus 84 años de existencia nos han deja- do en la memoria la imagen austera de un hombre cuyos últi- mos diez años fueron los de un solitario, viejo y enfermo, perc también en la cumbre de la fama, una fama que banalizó su celebridad por la costumbre de saberlo aún vivo. Sin embar- go, en aquellos últimos diez años. el artista concentró su ener- gia en algunos últimos hallazgos que sin duda llevaron el res- plandor de su genio al máximo nivel
Al contrario que Picasso, que quemó la apariencia para intentar apagar, sin aplacarla nunca, una inextinguible sed de instantes reinventados, Matisse encierra en sí mismo, volviendo a empezar continuamente, toda la frescura de una nueva fuente.
84-395-7439-8
LCC


















